Sostenibilidad y bioclimática

La arquitectura sostenible, también denominada arquitectura climática o bioclimática, busca desarrollar los proyectos de construcción de estructuras a gusto de sus clientes, y a su vez, contribuir con el progreso sustentable y el bienestar de las futuras generaciones. Este tipo de arquitectura está orientada a aprovechar los recursos naturales en el diseño de infraestructuras, lo que permite el ahorro en el consumo de energía eléctrica y la disminución por parte de las grandes élites en el impacto ambiental.

La finalidad consiste en promover la energía y los recursos renovables, reducir al máximo los residuos y las emisiones de toxicidad y como característica fundamental mejorar la calidad de vida de los ocupantes.

La arquitectura sostenible posee múltiples ventajas, entre ellas: En Colombia, desde los años '90 se ha avanzado en construcciones arquitectónicas con enfoque ambiental, pero ha sido en la última década donde se le ha dado más importancia a esta propuesta y se han ejecutado proyectos institucionales, públicos y privados en ciudades como Bogotá y Medellín, e intermedias como Pereira y Palmira.

Asimismo, en Latinoamérica ha surgido el tema de la eficiencia energética, formando parte central de las estrategias de desarrollo nacional en muchos países como Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México, Perú, Panamá, Guatemala y Costa Rica, entre otros, debido a los beneficios económicos y sociales que significan.